domingo, 27 de marzo de 2011

TRUCOS CON LA PASTA DENTRÍFICA

PILAR GARCIA
La primera pasta dentrífica fue creada por los egipciones hace CUATRO MIL AÑOS. Para fabricarla se mezclaba pieda pómez pulverizada, sal, pimienta, agua, uñas de buey, cáscara de huevo y mirra. En Grecia y Roma, las pastas de dientes estaban basadas en la orina. Sin embargo, el dentrífico no sería de uso común hasta el siglo XIX. El tubo flexible donde se envasó, por vez primera la pasta de dientes fue obra de la empresa COLGATE.
La pasta de dientes, además de ser beneficiosa y sanear nuestra boca, tiene otros usos. Trucos que debemos conocer, si queremos salir airosos de ciertas situaciones cotidianas.
Tapar los agujeros en una pared blanca. El agujerito del clavo que se nota al quitar un cuadro, disimúlalo rellenándolo con pasta de dientes.
Cristalerías limpias. Si la cristalería fina tiene rayas, lo mejor es frotarlas muy suavemente con pasta dentrífica. Luego lávalas con una parte de vinagre y tres de agua tibia, verás que bien quedan.
Joyas brillantes. Para recuperar aquellas joyas que pierden su brillo, consigue un cepillo de dientes con cerdas suaves, untalo con un poco de pasta de dientes y cepilla suavemente. Posteriormente, lávalas con mucho cuidado con agua caliente. El resultado es asombroso.
Para el cobre y la madera. La pasta de dientes es un pulimento sensacional para el cobre o la madera. Se unta en un paño húmedo, y se frota la mancha, luego se seca frotando con un paño de lana.
Labios jugosos. Frota tus labios con una pasta de dientes de sabor a menta. Retírala y aplícate una generosa capa de miel sobre ellos. Te van a querer besar.